Las mujeres somos histericas, pero a los hombres les encantan nuestras histeriaqueadas. Siempre tiene que haber un tercero para que encienda lo que se habia apagado.
No negemos que nos encanta celarlos, aunque no seamos celosas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.